La frustración también trae resiliencia
No siempre vamos a hacer la vida bonita a nuestros hijos. Ellos tienen que aprender a aburrirse, a frustrarse, a molestarse. Y para eso es necesario que pasen por procesos donde nosotros, como padres, digamos que no.”
Les cuento una historia:
Iker practica bicicleta de montaña por diversión y adrenalina, aunque su deporte de competencia es el béisbol. Entre diciembre de 2024 y abril de 2025, terminó teniendo tres bicicletas. Una primera que fue su inicio, otra como evolución, y la tercera de cumpleaños.
No son baratas, hermanas, y lo confieso: no fui al concierto de Shakira por regalarle la bicicleta. Ir implicaba viaje, hotel, comida… y decidí invertir en su pasión.”
Pero aquí viene lo importante: esta última bicicleta que es la más avanzada de todas, obvio la que más le gusta, se dañó. Ya habíamos pasado por varios mantenimientos que son costosos , esta vez en lugar de salir corriendo a pedir otra, Iker tuvo que sentarse a repararla con sus propias manos. Buscó tutoriales, pidió herramientas, se ensució de grasa y sudor, y al final la dejó funcionando. Ese momento fue más valioso que cualquier bicicleta nueva: aprendió que las cosas no se botan cuando fallan, que la frustración se supera con paciencia y creatividad.”
“¿Qué quiero que sepas ?
Que también es válido decirles que no. Que no podemos darles todo lo que quieren en cada momento, porque la frustración también les enseña a valorar, a esperar y a ser resilientes.
A veces criar implica incomodarnos nosotras para enseñarles a ellos lo más valioso: que la vida no siempre se acomoda a nuestros deseos inmediatos.”
Te comparto Videos de mi canal de YouTube que quiero que veas porque te pueden ser útiles
- cómo he criado a mi hijo son video juegos y con las pantallas limitadas https://youtu.be/ZdvOgJKOFzE?
si=XCGW1bFitX8VtsQS - Cuándo quitar tomas nocturnas https://youtu.be/OBEwpM0f2TE?
si=GW3sQ_ASTySO4LJc
Érika Urbaez Aguilera
@prolactancia
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