La maternidad también es defender a los hijos de otros
Es lunes, son las seis de la mañana y escribo esto desde el agotamiento. Mi fin de semana se resume en despertadores a las 5:00 AM, horas de carretera y días enteros bajo el sol en un estadio de béisbol. Mi vida, como la de tantas madres, transcurre entre el trabajo y el deporte de mi hijo.
Pero hoy no quiero hablar del cansancio. Quiero hablar de algo que duele más: la injusticia.
El béisbol y el nudo en el estómago
En el béisbol infantil, la justicia es simple: si llevas 13 niños, batean los 13. Un niño no mejora sentado en la banca; no sale de una mala racha si no se le permite jugar. Sin embargo, este fin de semana algo cambió.
Vimos niños sentados partidos enteros. Niños que en cualquier otro equipo serían titulares, pero que hoy atraviesan el bache estadístico que define a este deporte.
Lo más difícil fue que mi hijo no era uno de ellos. Él jugó cada inning, tuvo cada turno al bate. Yo podría haberme quedado callada, aliviada porque "el mío estaba bien". Pero no pude.
Contra la crianza individualista
La maternidad también es defender a los hijos de otros
Un fin de semana en el béisbol de mi hijo me recordó que criar no es solo proteger a nuestros hijos, sino también cuidar el mundo donde crecen.
Mi esposo y yo terminamos hablando con los coaches. No por nuestro hijo, sino por los que estaban siendo invisibilizados.
Ser madre o padre no es solo velar por el éxito del tuyo; es cuidar el entorno donde crece. Si permitimos injusticias solo porque no nos afectan directamente, les enseñamos a nuestros hijos la lección más peligrosa: que mirar hacia otro lado está bien.
La maternidad es comunidad
Vivimos en una sociedad que nos empuja al "sálvese quien pueda". Pero nuestros hijos crecen en equipo. Un equipo no es solo el que gana, es el que se cuida.
La maternidad es más grande que nuestros propios hijos. Es enseñarles a construir un mundo justo, y eso a veces requiere la incomodidad de levantar la voz por el hijo de alguien más.
Porque hoy es ese niño el que está en la banca. Mañana, podría ser el tuyo.
¿Te ha pasado algo similar en las actividades de tus hijos? Me encantaría leer cómo manejas esos momentos de "injusticia ajena".
¿Te gustaría que le demos un tono más combativo o prefieres mantener este estilo más reflexivo?
Érika Urbaez Aguilera
@prolactancia
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